UN SOLO PATIO
Octubre de 2020
Lantziego, Araba
Concurso
Dos edificios que llevaban años dándose la espalda encuentran un gesto que los une: una cubierta que los recorre como un abrazo, trazando un camino circular bajo el que los más pequeños cruzan el patio protegidos de la lluvia y el frío, mientras el nuevo volumen se instala con discreción en el borde del solar, dejando intacto el corazón verde del recinto —un único patio, continuo y visible, donde jugar deja de ser una escena fragmentada para convertirse en un espacio compartido y entero— y sobre la fachada existente, una celosía de madera filtra la luz del norte y la convierte en una claridad templada, un material que dialoga con lo rústico del entorno sin ocultar su condición de gesto contemporáneo; al final, no se propone solo un lugar para jugar y comer, sino una manera distinta de recorrer la infancia: protegida, luminosa, unida por un mismo trazo que convierte tres edificios dispersos en un único centro.



